Cómo un escape room puede beneficiarnos fisica, social y emocionalmente.

Beneficios de los Escape Room

Fecha de publicación: 31-10-2017

“Un escape room no solo es una actividad lúdica, no, es mucho más: es social, emocional, física, intelectual, libera el estrés y genera endorfinas”.

Beneficios de los escapes en el aspecto:

Fisico:

El pulso se acelera cuando miras el crono y queda poco para terminar... Estás en constante movimiento y el cerebro trabajando para conseguir el objetivo. Se genera un estado de bienestar pues mente y cuerpo están trabajando mientras juegas y te diviertes. Es una sensación especial en el que el grupo trabaja unido dirigiendo sus energías hacia la consecución de una meta.

Podríamos hablar de una mejora de la circulación sanguínea durante y después del juego, relajación general tras superar la tarea así como una importante reducción del estrés.

Social:

En el aspecto social, al tratarse de un juego colaborativo, vemos un desarrollo de las habilidades sociales y una mejora del ambiente en el grupo. ¿Por qué es así? Porque estas gustosamente obligado a colaborar con tus compañeros, amigos o familiares para llegar a un objetivo, todo esto, mientras te diviertes.

Se genera así un espíritu de grupo / equipo positivo, se aprende a trabajar unidos y colaborar en las tareas que se deben realizar. También mejora la comunicación y la eficiencia como equipo.

Emocional:

Emocionalmente aprendes a conocerte y controlarte a ti mismo, se puede percibir en mayor o menor medida, pero es real, te enfrentas a una realidad en la que tienes que superarte y los nervios son palpables mientras el tiempo corre. Es una actividad placentera pero de leve tensión en la que aprendes a gestionar y controlar tus emociones, debes pensar fríamente para resolver ese enigma y escapar antes de que se agote el tiempo.

Al terminar el juego sientes relajación y bienestar porque has conseguido superar un reto y además divirtiéndote, eso significa que has segregado endorfinas en tu cerebro o dicho de otra manera, eres más feliz.

El juego de escape como cohesionador del grupo, el juego colaborativo.

Esta actividad de teambuilding, o traducido, construcción (cohesión) de equipos es una actividad en la que si no participas, difícilmente podrás ganar. Si uno falla los demás también fallan. Pero si colaboran y participan todos juntos en el juego los resultados son positivos y podrán escapar con éxito.

Es un juego en el que es muy importante la comunicación en el grupo. Así procesamos los problemas como un sola mente colectiva. Conseguimos resultados mucho antes de lo esperado. Esto se debe a que cada integrante destaca más en ciertos aspectos que sus compañeros/as. Por ejemplo, un participante puede tener mayor facilidad para las matemáticas y otro con la lengua o la interpretación abstracta de símbolos. Así se definen los roles en el grupo y aprendemos a ver que cada persona del grupo es igualmente valiosa.

El rendimiento intelectual y educativo de un escape room.

En los escape room nunca te esperas lo que vas a encontrar, la riqueza de los enigmas (juegos de lógica, puzzles y otros acertijos) en los escapes es muy alta y podrás encontrar un sinfín de problemas que resolver, nunca verás uno igual. Siempre decir que es un momento en el que trabajas mientras te diviertes, ver Teoría del Flow de Mihaly Csikszentmihalyi.

Para los más jóvenes es una forma de desarrollarse y ver que usar su cerebro no es algo aburrido. Esa indefensión aprendida socialmente aquí prácticamente desaparece y es porque es una tarea o problema que deseamos resolver y todos esos bloqueos que aparecen en clase de matemáticas o de sintaxis empiezan a desaparecer.

Además la importancia de seguir unas normas y un objetivo ayudan mucho a nivel motivador ya que es muy agradable trabajar mientras te diviertes y ver que lo puedes conseguir superar.

La adrenalina en un escape y la reducción de estrés.

En esta sociedad tan acelerada el estrés es una de las mayores causas de enfermedad. Por eso nos tenemos que cuidar especialmente en este aspecto. Salir a tomar un refresco con los amigos o jugar a la pelota no es ser de vagos si no de listos. Nos curamos en el proceso.

Aquí entran los escape room. Son una herramienta estupenda para la liberación de estrés mientras te diviertes.

Imagina que estás en tensión pero a la vez disfrutas. ¿No es placentera esa sensación? ¿No deberíamos quizás amar o disfrutar lo que hacemos? Esa sensación ayuda a gestionar la adrenalina y las emociones que se segrega en el juego debido al tiempo limitado del juego y de la dificultad de las tareas. Reconducimos en cierta medida ese estrés en una tensión placentera.

Durante y al acabar el juego de escape se consigue un estado en el que se han segregado endofinas por la superación de un problema o tarea de cierta dificultad. Nos sentimos bien porque lo hicimos bien.

Trabajar y divertirse a la vez.

El juego en familia o con los amigos o compañeros de trabajo es una oportunidad para conocerse mejor, estar más cohesionados y sentirse bien dentro del grupo.

Trabajar unidos y divirtiéndose es una experiencia especial en la que vemos que el grupo funciona y los lazos se estrechan mientras todos se divierten y pasan un momento con sus más cercanos.

El mundo del escape room no es un simple juego, es una forma de vida.